10 Tipos de mate o porongo naturales y sintéticos
Cuando era chiquito en mi mundo existían pocos tipos de mate o porongo: los de metal, calabaza o madera. Pero ahora el mercado se diversificó y llegaron versiones de distintos tipos.
Hice una investigación de mercado (?) y conté en total 10 tipos de mate o porongo agrupados en mates de materiales naturales y sintéticos: los mencionados de metal, calabaza o madera, más los de vidrio, acero, silicona (o plástico), hueso (!), caña, porcelana y sirio.

Diez tipos de porongos es una buena cantidad, y está claro que entre tantos diferentes tipos de mate habrá variedad de sensaciones en el paladar. Es que no es lo mismo un mate de madera o calabaza, que uno de metal. ¿No sabés por qué? Bueno, seguí leyendo que te cuento el detalle da cada tipo de mate que hay en el mercado
Tipos de mate o porongo naturales
Acá vas a encontrar:
Estos, como su nombre lo anticipan, están hechos de materiales naturales por lo que es importante curarlos antes de su primer uso. Repasemos los tipos de mates o porongos de este tipo que hay en el mercado.
Mate de madera
El mate de madera puede estar hecho de palo santo, roble, algarrobo, caldén, naranjo o quebracho. Como otros mates hecho de materiales naturales, debe curarse, pero eso te lo cuento en otra nota sobre cómo curar un mate de madera.

Hay distintos tipos de mate de madera, y te aconsejo que elijas uno hecho de material duro, como el algarrobo, y que preguntes por aquellos que no contengan dejos aromáticos para que no interfieran con el gusto de la yerba mate.
Mate de calabaza
Es la variedad de mate más usada entre los consumidores de esta infusión, y ya los guaraníes usaban este material para fabricar sus mates cuando descubrieron la Ilex Paraguariensis. Hay de distintas formas (“torpedo”, “galleta” o “colonial”, “poro”, “camionero”), y suelen tener detalles en plata que elevan su jerarquía.

Es decir, si vas a regalar un mate y querés quedar bien, regalá un porongo de calabaza. De hecho, hoy en día hay muchas tiendas que personalizan los mates con tallados o grabados especiales.
El mate de calabaza es ideal para aquellos que quieren que la yerba rinda más, dado que al soportar mayor cantidad de yerba ésta tarda más en lavarse. Eso sí, te hace gastar mucha yerba.
Mate de hueso, guampa o aspa
Son originarios de la zona de la pampa húmeda, en Argentina, y luego de los de calabaza, fueron y son los mates más típicos en el campo. Si no sabés que son de hueso, pensás a simple vista que son de mármol, al tiempo que su forma se destaca fácilmente de otros.

A este tipo de mate hay que curarlos (te cuento acá cómo curar un mate de hueso o aspa), y su base está hecha de madera dura, como quebracho o palo santo, mientras que el cuerpo es de cuerno de vacunos o ciervos.
Mate de caña
Es uno de los mates más antiguos, hechos de caña de bambú o de tacuara. Son de diseños muy básicos y no suelen ser muy sofisticados en cuanto a detalles de artesanías, como los de calabaza o madera. A lo sumo presentan quemaduras en la base o extremo superior.

Hay algo que ofrecen los mates de caña que el resto no, y es que algunos son largos y tienen una división en el medio, con el fin de poder hacer mate dulce de un lado, y amargo del otro. Así, el gusto de uno no “contaminará” a las siguientes cebadas en el otro.
Los mates de caña son baratos y fáciles de llevar a cualquier lado dado que son angostos. Sin embargo, no suelen ser una buena opción para usarlo todos los días, dado que se suelen rajar después de un tiempo. Es decir, tienen poca durabilidad.
Tipos de mate o porongo sintéticos
Este tipo de mate o porongo se caracterizan por durar más, son fáciles de lavar y no hay que curarlos. Repasemos sus formatos:
Mate de cerámica o porcelana
Son muy antiguos y se consideran productos de colección. Su origen se debe a la inmigración europea de finales del Siglo XIX y principios del XX.

Es que los europeos llegados por esos años acostumbraban tomar el café o té en tazas de porcelana o cerámica, y les parecía inapropiado tomar el mate en algo que no fuera hecho de ese material.
Es por eso que mandaron a hacer mates de cerámica o porcelana para introducirse en el mundo matero criollo. Sus diseños son muy llamativos y están muy cuidados. Entre los modelos, se destaca al “mate angelito” (foto), dado que cuenta con la figura de un ángel que lo sostiene.
En los últimos años distintas empresas se dedicaron a fabricar mates de cerámica, con una referencia a estos ‘angelitos’ pero con formas de los mates de metal (de los cuales te contaré más abajo).
Hasta 1940, los mates de porcelana o porongo de cerámica eran traídos desde Europa, pero a partir de esa década se empezaron a trabajar estos materiales en Argentina. Una de las marcas locales pioneras en estos mates era “Qué Rico”. Si tenés uno de estos, mejor no tomar de él y guardarlo bien para preservarlo.
Mate de silicona
En los últimos años se pusieron muy de moda. Por un lado, porque ofrecen un diseño más llamativo que el porongo tradicional, y por el otro, porque su tamaño lo hace fácil de llevar a cualquier lado, es flexible y por ende, irrompible e indeformable.

Otra característica a favor del mate de silicona es su fácil lavado, y no importa si le echas yuyos al mate, cáscaras de fruta o usas yerbas compuestas, esos sabores jamás se conservarán en la siguiente cebada al no fijar sabores.
Están muy de moda en las oficinas de Ciudad de Buenos Aires, mercado más permeable para las nuevas tendencias en cuanto a mate se refiere. “Cuando lo lanzamos, en ese momento no había muchos mates de diseño o con este sistema de vaciado, sólo algunos de plástico”, indicó a este medio Laura Cherny, co-creadora junto a Nicolás Demarco de Mateo, el primer mate de silicona del mercado.
Y siguió: “El mate era ideal para la silicona, que se desmoldaba, no fija bacterias y es antiadherente, más otras propiedades que la fuimos viendo mientras lo fuimos diseñando”. Si querés saber más sobre su invención, mirá la entrevista a los creadores del mate Mateo.
Mate de vidrio
Es uno de mis favoritos. El mate de vidrio no precisa ser curado, es fácil de lavar y además no contamina el gusto de la yerba mate.

Es por eso que es muy usado para tomar mates dulces, tereré o incluso lo uso para mis reviews de yerba mate (acá te dejo el link a la prueba de yerba mate Playadito), dado que no hereda el gusto de cebadas anteriores y puedo distinguir mejor los sabores de cada yerba a evaluar.
Este tipo de porongos está hecho de vidrio templado, y puede adquirir diversas formas, por eso es posible encontrarlo de diversos tamaños. Entre las contras, puedo mencionar su fragilidad. Si se te cae, puede que se rompa, y eso es un bajón; mientras que si lo cebás por error con agua hervida puede que se astille y eso es peligroso para quien toma.
Mate de acero
Entre todos los tipos de mate, este es el segundo de mis favoritos. Básicamente porque son los que mejor conservan el gusto a la yerba de turno. Es que a diferencia de los mates o calabaza, no quedan restos de gusto de la yerba o del azúcar, miel o edulcorante que se le haya agregado anteriormente.

Pueden estar hechos de acero inoxidable o plata, y otra de las ventajas que tienen este tipo de mate es que duran más que otros, como los de calabaza o madera. Además, son más resistentes a caídas, a la corrosión o al óxido.
Lo único malo que se me ocurre sobre este tipo de porongo es que si se te ‘pasó el agua’ y está muy caliente, vas a lavar la yerba más rápido que en otro mates. En contrapartida, son ideales para cebar mates en la intemperie al conservar mejor el calor dentro del mate.
Mate de lata o metal
Entre los distintos tipos de mate, los de lata o metal son de los más baratos. Entre lo bueno, destaco que es chico y se puede llevar a cualquier lado sin ocupar mucho lugar.

Lo malo, es que entra menos yerba que en otros tipos de mate y eso hará que se lave más rápido o acorte mucho la durabilidad de la yerba. Otra característica es que cuenta con una o dos “orejitas” de donde sostenerlo dado que la temperatura del agua calienta su cuerpo muy rápidamente.
Mate sirio
Durante mis viajes por Europa del Este me fue difícil encontrar locales que vendan yerba mate. Recuerdo que en Belgrado, en Serbia, o en Sofía, Bulgaría, compré paquetes de yerba escritas en árabe, lo cual claramente me llamó mucho la atención.

Lo cierto es que en esos países europeos se consigue yerba mate en locales de gastronomía árabe o india, debido a que sus dueños, por lo general son sirios, y en Siria el mate es una infusión muy común (te dejo este artículo sobre la expansión al mercado musulmán).
Lo curioso es que no suelen compartir un porongo, sino más bien preparan su mate en una especie de “chupitos” o vasos de vidrios pequeños en donde apenas cabe una porción chica de yerba y la bombilla, y sirve para cebar mates de manera individual.
Tipos de mate o porongo, ¿cuál es el mejor?
Bueno, eso dependerá de tu gusto. Sí, no me la jugué, ¿no? Es que, por ejemplo, en casa tengo tres tipos de mate: metal, calabaza y vidrio.
En verano, me pinta hacer tereré, y no lo puedo preparar en un porongo de calabaza, entonces agarro el mate de vidrio. Al de calabza lo dejo para todos los días para tomar mate con una yerba tradicional, o sea, no compuesta.
En cambio, cuando le mando yuyos al mate, agarro el de metal, dado que no le quedará el gusto, como sí pasaría con el de calabaza. ¿Me explico? Entonces mi sugerencia es tener uno y otro, así no nos mandamos macanas.
Recuerda que de acuerdo al mate que compres deberás elegir el tamaño de la bombilla, ya sea acero, alpaca o plata. Cualquiera de estas necesita ser desinfiectada con frecuencia, por lo que te dejo esta nota sobre cómo limpiar la bombilla del mate.
Espero que te haya quedado bien en claro los distintos tipos de mate o porongo que hay en el mercado y te haya ayudado a elegir el o los indicados para tu paladar matero.






